FOTOPERIODISMO II

LUCIANA ACUÑA

LA COLONIA, SOMBRAS DEL PASADO

Narrar desde la ausencia 

Mi proyecto es un trabajo de largo aliento que lejos de finalizar su recorrido al final de la cursada, es el comienzo de nuevas posibles lecturas históricas. Su importancia radica en esta última mirada, tras décadas de silencios cómplices, el hallazgo de un libro posibilitó que los protagonistas de mi relato, a través de los indicios y las huellas, gritaran en silencio los abusos de los que fueron víctimas. Los naufragios de la memoria en los subsuelos de la historia de la Villa Sarmiento, evidenciaron los rastros de la violencia ejercida por parte de las instituciones en épocas pasadas, sobretodo en aquellas en las que los regímenes represivos se hicieron presente en el disciplinamiento y el avasallamiento de cualquier atisbo de expresión de deseo y libertad.

El lugar elegido es la ex Colonia Olivera antiguamente llamada Villa Sarmiento, definida en su fundación institucional como reformatorio de niños abandonados y delincuentes. Dicho espacio se encuentra en la zona rural de la ciudad de Mercedes provincia de Buenos Aires, Argentina.

A través del hallazgo de los archivos contables de la institución descubro que el primer director de dicho lugar había sido Leopoldo (Polo) Lugones, hijo del escritor homónimo. Simultáneamente un libro fechado en los años ’30 refiere los documentos de la época en donde se narran los abusos cometidos por parte de este personaje que impunemente no cumplió condena y que avalado por el poder político fue “perdonado” y reivindicado en un nuevo rol de poder, en el ámbito estatal ejerciendo nuevamente violencia a nuevas víctimas de sus torturas.

Durante varias jornadas de visita al sitio, realicé varios registros fotográficos en los edificios de dicha institución, pero los mayores descubrimientos me los proporcionaron los sótanos y subsuelos del lugar, en estos espacios, que en sus orígenes fueron los recintos de los depósitos de insumos, los restos evidenciaron el paso durante décadas de miles de niños que vivieron institucionalizados. Encontré objetos esperables pero también otros desconcertantes y extraños de hallar en un sótano, particularidades que me hacían sospechar que lo que estaba por investigar no iba a ser de lo más feliz.

Hoy el trabajo de esta primera instancia de acercamiento lo concibo en un formato de archivo como un bibliorato antiguo, una sumatoria de imágenes, documentos y textos, con ganchos y broches y unidos en una carpeta estilo tres solapas con broches dos puntas mariposa.

Podés ver su trabajo haciendo click acá: LA COLONIA

Materia a cargo de Emiliana Miguelez @emilianamiguelez